Pago de los Capellanes

Pago de
Los Capellanes

Desde la cuesta Manvirgo hasta el curso sereno del Duero, la zona más reconocida de la denominación. Una constelación de parcelas de viña autóctona en la campiña de Pedrosa, en las lomas de Mambrilla, en las cuestas de La Horra y de Gumiel. Este es nuestro origen, esta es nuestra Ribera.

El clima extremo

Somos a la vez vergel de viña y adusto altiplano, y este contraste tan dispar tiene un claro espejo en el clima de extremos. En plena maduración, la insólita amplitud de temperaturas entre los días tórridos y las noches frías explica el carácter de las uvas, sometidas a un esfuerzo del que surge su impresionante equilibrio.

Los suelos idóneos

Un suelo calcáreo de arcilla, arena y grava apoya la vida de las cepas de tempranillo, variedad que localmente conocemos como tinto fino. Este tipo de terreno aporta un buen drenaje y reservas adecuadas de hidratación y temperatura para imprimir en los vinos una marca de terciopelo y mineral.
Pago de los Capellanes

Viticultura de respeto

El vino se elabora en el viñedo, y es en el viñedo donde ponemos todo nuestro esfuerzo para expresar con transparencia y honestidad la personalidad única del lugar. Siguiendo la mejor tradición de nuestros orígenes, el manejo de la viña es minucioso, consciente del entorno y comprometido con la diversidad y riqueza de los ecosistemas.

Precisión en el campo

Cada viña es única y en cada parcela desarrollamos una viticultura a medida. El laboreo depende de las condiciones específicas de sus suelos tanto como de las características climáticas del añada. En el tramo final del ciclo, observamos y cuidamos el viñedo exhaustivamente para garantizar su salud y equilibrio. Seleccionamos la uva en el campo, vendimiamos a mano y buscamos preservar la máxima tipicidad y calidad.

El reino de la estructura

En la viña, una cosecha seleccionada, precisa y limitada. En la bodega, unos procesos de fermentación y maduración cuidadosos. Y a lo largo del tiempo, una constatación se renueva cada añada: la energía tánica de nuestros vinos tintos trabaja para coronar una estructura singular, única. La esencia de una fuerza fina, limpia y viva.
Pago de los Capellanes

El tiempo del placer

El encanto de nuestros paisajes de viña contiene una gracia que a veces no podemos explicar. Es la voz de la naturaleza, a la que nuestro cultivo aporta un estilo y una cultura de definición singular. Recorriendo tradiciones y saberes, respetando el talento de los viticultores de nuestra zona y asumiendo el legado familiar, conseguimos vinos que llevan, al final, a la experiencia del placer.